El presidente Rodrigo Paz y el titular de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Sergio Díaz-Granados, firmaron en Tarija el contrato de crédito por 65 millones de dólares para la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Cabeza de Toro, una obra destinada a sanear el río Guadalquivir y beneficiar a 11 distritos urbanos.
El acto se desarrolló en el hotel Los Parrales, donde el mandatario no solo destacó la magnitud de la inversión —la mayor en infraestructura sanitaria para la ciudad en las últimas décadas— sino que también lanzó un discurso con fuertes mensajes políticos dirigidos a la oposición, a anteriores gestiones y a la actual Asamblea Legislativa.
El financiamiento, de riesgo soberano y largo plazo, cubrirá la construcción de tres colectores, un emisario y la nueva planta, con el objetivo de tratar y reciclar aguas residuales domésticas, reducir la contaminación y mitigar el deterioro ambiental en la capital tarijeña.
Durante su intervención, Paz cuestionó que en los años de mayor bonanza económica, cuando Tarija manejaba presupuestos superiores a 500 millones de dólares anuales por concepto de hidrocarburos, no se hubiera ejecutado una obra de esta magnitud. “No hay un solo proyecto en los últimos 20 o 25 años con esta envergadura”, afirmó, marcando distancia con anteriores administraciones departamentales y nacionales.
El mandatario también criticó lo que calificó como mezquindad política entre regiones y pidió a la brigada parlamentaria de Tarija trabajar para garantizar la aprobación inmediata del crédito en la Asamblea Legislativa. “Los 65 millones están listos. Solo se necesita la aprobación de la ley”, enfatizó.
En un tono confrontacional, recordó que durante dos décadas, pese a los millonarios ingresos del gas, “no pudieron hacer una sola planta”, en referencia a los gobiernos del pasado. Asimismo, señaló que la unidad entre regiones es clave para viabilizar proyectos estratégicos, incluyendo futuras exploraciones gasíferas y obras de integración vial.
Paz sostuvo que la nueva PTAR marcará un antes y un después para Tarija, asegurando que con su puesta en marcha se eliminarán los malos olores históricos asociados al sistema de lagunas de oxidación y se mejorará la salud pública.
Por su parte, Díaz-Granados destacó que Bolivia es país fundador de CAF y anunció un “piso de financiamiento” de 3.100 millones de dólares para los próximos cinco años, de los cuales ya se habría asignado cerca del 30%. Señaló que el proyecto de Tarija es emblemático dentro de la cartera de agua y saneamiento del organismo regional.
La firma del contrato abre ahora el paso al tratamiento legislativo del crédito. De ser aprobado sin demoras, el Ejecutivo asegura que los recursos estarán disponibles de inmediato para iniciar la ejecución de la obra.
AUSENCIAS Y PRESENCIAS
El evento, sin embargo, también dejó un elemento político adicional: ni la Gobernación de Tarija ni la Alcaldía fueron invitadas oficialmente al acto. En contraste, sí estuvieron presentes la candidata a la Alcaldía, Luciana Campero, y el candidato a la Gobernación, Adrián Oliva, ambos de la misma línea política del Presidente, lo que marcó un matiz partidario en una actividad de carácter institucional.
Fuente: El País
