El presidente de las Juntas Escolares, Franklin Arancibia, se pronunció en contra de las movilizaciones impulsadas por el magisterio urbano, que exige un incremento salarial, al considerar que estas medidas perjudican directamente el derecho a la educación de los estudiantes.
Arancibia cuestionó que las demandas del sector docente se realicen “sin un análisis técnico ni administrativo”, y aseguró que actualmente en Bolivia existe una “educación sindicalizada”, en la que —según afirmó— las decisiones responden más a intereses gremiales que a criterios institucionales.
En ese marco, informó que la Dirección Departamental de Educación convocó a una reunión con directores y representantes de la Federación del magisterio, donde se abordarán temas relacionados con juntas escolares y procesos disciplinarios. “Hoy en día es la Dirección Departamental la que maneja el sistema educativo, y corresponde ordenar estas situaciones”, sostuvo.
Asimismo, criticó que algunos sectores del magisterio se consideren “intocables” por su pertenencia sindical, y advirtió que como juntas escolares asumirán una postura firme. “Vamos a ser verticales, cumplir y hacer cumplir la normativa vigente”, enfatizó.
El dirigente también anunció que se aplicarán sanciones a quienes abandonen sus funciones laborales. “A fin de mes firmamos una declaración jurada. Todo personal que deje su fuente de trabajo deberá ser descontado”, señaló.
Arancibia fue enfático al indicar que no permitirán lo que calificó como “abusos” por parte de la Federación del magisterio en el sistema educativo de Tarija. “No estamos de acuerdo porque vulnera el derecho a la educación y genera un perjuicio directo a nuestros estudiantes. ¿Quién se hará responsable?”, cuestionó.
Finalmente, denunció que algunos directores estarían encubriendo estas medidas al suspender actividades escolares, lo que —advirtió— pone en riesgo a los estudiantes. “Se está exponiendo a los alumnos ante cualquier eventualidad o desgracia, y eso es inadmisible”, concluyó.
Fuente: El País
