El músico y profesor fue despedido por sus seres queridos, quienes también pidieron justicia para castigar al sujeto que, bajo efectos del alcohol, lo atropelló el domingo.
Luego de que el profesor y músico Ángel Tárraga muriera el domingo, la Dirección de Tránsito confirmó que el hombre que lo atropelló es un taxista que habría incurrido en conducción peligrosa bajo influencia alcohólica, exceso de velocidad e invasión de carril en la avenida Óscar Vargas.
Familiares y seres queridos asistieron a su velorio y misa para despedirlo, además pidieron justicia para que se castigue al responsable del deceso.
Informe
El jefe de la División de Accidentes, coronel Aldo Vega, detalló que el hecho ocurrió aproximadamente a las 9.30 horas del domingo cuando Alejandro M. J. de 26 años de edad conducía su vehículo Toyota Carib azul con placa de control 1439 – KFT, por la avenida Óscar Vargas. Sin embargo, al haber consumido alcohol incurrió en exceso de velocidad e invadió el carril contrario, por donde Ángel Tárraga manejaba su bicicleta.
Aparentemente la víctima impactó contra el parabrisas y su cabeza se golpeó contra la parrilla del automóvil, luego cayó a la capa asfáltica. Esos golpes provocaron su muerte casi inmediata.
El personal de Tránsito acudió al lugar minutos después y al llegar el taxista se había dado a la fuga.
“Nos constituimos de manera inmediata para llevar la investigación preliminar y activamos el Plan Z para poner a conocimiento de las trancas y los vehículos de servicio el hecho para lograr la aprehensión del autor. Sin embargo, esta persona se presentó junto a su familia en Tránsito para asumir su responsabilidad”, señaló Vega.
Al momento se encuentra en calidad de aprehendido, a la espera de su audiencia donde podría enfrentar cargos por muerte en accidente de tránsito.
Despedida
Tárraga, nacido y criado en Yesera, trabajaba en la Escuela Municipal de Música Pastor Achá, en unidades educativas. Tras su muerte, muchos de sus allegados expresaron su pesar en redes sociales, incluyendo a familia, personalidades, instituciones y sus estudiantes, quienes destacaron su calidad humana y calificaron su pérdida como irreparable. Los dolientes también acudieron al velorio en su tierra natal y a la misa en la iglesia San Roque y entierro en Yesera.
Fuente: El País
